lunes, 10 de febrero de 2014
Hasta el empacho.
Un beocio de serie calumniante me repite 'nena, no es lo que parece'. Oye, y yo le creo. Dicho sea sin animo peyorativo, hablamos de relaciones, hasta entonces todo era un pastel grande, redondo y muy adornado. Estoy estrujando un grano en la teta izquierda, emanan palabras. No necesito que ninguna puta voz me diga cuánto valgo.
jueves, 6 de febrero de 2014
jueves, 23 de enero de 2014
Un secreto que nunca os contaré.
Hace tiempo que no le doy de comer a mis peces. Y no han muerto. La materia, al igual que nuestros más oscuros secretos, no pueden ser destruidos, tan solo maquillados. Nosotros decidimos a quién confiarlos, y esperamos ingenuos que guarden el fruto prohibido. Por tanto, lo único que podemos hacer es comprar polvos más y más oscuros cada vez, ilusionandonos con la mera fantasía de que lucirán bonitos. Y nunca lo hacen. Y no hablemos de los secretos jugosos, esos pringan a cada persona que rozan.
¿Quieres destruir un secreto? Cuéntaselo a tus peces, comen de todo.
¿Quieres destruir un secreto? Cuéntaselo a tus peces, comen de todo.
sábado, 18 de enero de 2014
Cachonda
Hay días, y días de invierno. Hay días de invierno que los pájaros pian como camineros. También hay días señoritos, engominados y paletamente opulentos; los hay endulzados en chocolate, quemados, incluso empachados, pero ese es otro tema. Quería decir, arropada por el calor de mi NO mayor amor, pero uno de mis más importantes tesoros en este largo invierno, mi estufa, que tengo ganas de atarte, resquebrajarte las hipótesis y comerte. Sólo eso. En los días de invierno quiero hacerte sudar. Hoy, estoy en uno de esos días, sí mis sentidos no me engañan; en tal caso, raciocinio a ti me invoco: qué me esta pasando.
Llueve de nuevo, y no en mi coño. Creo.
Llueve de nuevo, y no en mi coño. Creo.
miércoles, 11 de diciembre de 2013
Diciembre con hipertermia.
Tenía una cuerda por la que se deslizaban mis mayores sueños, me mecía, entre el vacío y una cama cuya característica principal era esa facilidad para impulsarte a volar. Trapecista, me mojé, caí en el pozo vacío de esos viejos enamorados. Había más que rosas a su alrededor, más que el murmullo del viento, había algo más que dos personas ansiosas de calor.
Y entre rosas muertas, cerveza y literatura para pobres de cartera, en diciembre aterrizamos, pero siempre con el sol el lo alto del pozo. Primavera floreciendo para nosotros.
Y entre rosas muertas, cerveza y literatura para pobres de cartera, en diciembre aterrizamos, pero siempre con el sol el lo alto del pozo. Primavera floreciendo para nosotros.
martes, 9 de julio de 2013
Más allá del 'es muss sein'.
Llevo un año intentando sentirme nueva, y aunque sé que no debería escribir en primera persona, lo hago. Simple. Uno de los personajes de mi escritor favorito dijo 'el amor, cuando se hace público, aumenta de peso, se convierte en una carga'. Mi escritor favorito es Milan Kundera, la primera vez que lo leí, mi mente imaginó a un hombre delgaducho y oriental, para mi sorpresa, ni es delgaducho, ni es oriental. Y por qué no decirlo, es bastante mi tipo. Para ese personaje del que hablé anteriormente, escribir esto sería un error. Más que un error. Sería un violación de mi misma, dejándome desnuda ante ojos curiosos, que son muchos, en la postura más impúdica que puedan imaginar sus lascivas mentes. Sería mentir, acabar condicionada por el público, sería vivir en la mentira. Kafka habla de vivir en la verdad, pero qué es vivir en la verdad. Suprimamos lo obvio, la respuesta no es hacer la negativa a su antónimo, la mentira. O sí. Quizá solo quería decir eso, que mentir esta mal, que solo perdona verdades, que no te escondas por que el cojo aunque sea quince minutos más tarde te encuentra. Tal vez Kafka solo quiera decir eso, o tal vez hable de perspectivas. Mi perspectiva: los suburbios son iguales en todas partes, incluso en París. No voy a maquillar más la verdad. Sí, el amor secreto e imposible, es tentador, no le quito el morbo a una pareja de amantes escondidos de sus respectivos cónyuges. Pero no es cómodo. Bien saben Romeo y Julieta que puede acabar en una dramática desgracia para todos, menos para el sepulturero/a, claro. Y digo no es cómodo, porque aun teniendo en cuenta que hablamos de un amor bajo el anonimato, no implica que éste esté exento de compromisos. De cargas. El querer siempre será un conflicto entre la levedad y el peso, entre el cuerpo y el alma, entre unas 320 pag. repletas de palabras incomprendidas. Así, he ido asimilando el amor con lo prohibido, pretendiendo tomar al mundo por ingenuo, llegue a pensar incluso que os podría tomar el pelo, sí, a vosotros, almas cotillas. Pero no. Caí en la cuenta de que buscar apresurados besos a escondidas solo trae leves significados, y necesito tiempo. Nací hecha un anacronismo. Reclamo en balde ese época que se me negó en forma de tiempo para dar lugar al deseo de lo que no dispongo pero quiero hacer mio. Dicho con otras palabras, en una época donde el amor es rápido, la coquetería es un 90% de eso a lo que llamamos amor. Añoro la conquista, no de la misma forma en la que el pavo con mejores plumas se lleva a la pava, pero casi. Mi amor, cual feto deforme, requiere reposo y tiempo, meses incluso, para nacer y dar sus mejores frutos, que es a fin de cuentas lo que todos buscamos. Esta es mi última teoría, si también falla me lanzaré de pua a una bañera de rosas rojas en una habitación en Roma, al lesbianismo.
jueves, 2 de mayo de 2013
.
Qué esconderán esos corazones borrachos -no sé si pregunto o exclamo- quiero uno de esos, quiero un hombre florero, y lo quiero haciéndome el desayuno a ser posible. Tal vez haya un extraño llamando a la puerta, un visitante no permanente que jamas pondrá fin a los planes que traté de escribir en el papel. Mi cuerpo se queja, esto es más falso que mis ganas de olvidarte. De cualquier manera, me dejará un beso sabor a mantequilla y restos de palomitas en el sujetador. No deshará las maletas, será cuerdo.
sábado, 20 de abril de 2013
Sinestesica vivo, ¿acaso las olas no gritan?.
-Monotonía-
Rememorar ciertos sueños, puta mierda, puto viento.
No me correspondía forastero, no me correspondía.
Él bien sabe.
Una playa apagada hecha de sueños míos.
Juro sobre papel seco,
que son el llanto de un niño,
un desvelo, la angustia hecha murmullo.
Tal vez sea..
..original de tu mirar jugar con mi pesar,
chocar con mi embriaguez.
Hablar mudos, quizá,
pero hablar.
Y tú, como la ropa, prescindible.
lunes, 11 de marzo de 2013
Imán.
Tu piel sin mi piel -esto es no amar sin arrebatos- no es diferente amarte igual que a los demás, amar por patas, amar callejones sin salida, amar es amar, para mi, solo como yo sé amar. Quiero intentar leer con mis manos el sabor de tu boca entrando por mis oídos, locas silabas no quiero, quiero mantenerme cabalmente loca fuera de mi jaula de piel y huesos, de manos y besos, de suspiros de esos, de versos presos, de pajarracos muertos.
tú- chocolate de abrazos irresistibles,
tú eres mi prisión, mi jaula.
miércoles, 5 de diciembre de 2012
Silencios tras la pregunta.
Buenos días ultimo soplo de libertad, hablemos claro, esta es la ultima vez que amaneceremos juntos en mucho tiempo; debes de tener tus razones para abandonarme, compártelas, ¿dónde quedo tu hospitalidad? ¿ cuándo perdí el derecho a anudarme en tus brazos? ¿Tostadas con mantequilla?
Buenas tardes amor, sigo esperando respuestas. Otra vez el silencio. ¿Café? Garantizarme sobre papel seco que no finge tu lengua si habla de pureza, jodido el vaivén de tu cuerpo y tus ganas de perderme. ¿Cuánto me queda por arder hasta que el cielo se apague y tus mentiras caigan con él? 'Ella se había convertido, sin quererlo ni saberlo, en la protagonista sacrificial de esta narración sentimental' He buscado enamorarme del lobo, y engañe al cazador agonizando a mi costa. Y qué, no hay problema en perder el tren si me susurras al oído: 'nuestras cicatrices no están cerradas'. Fuera voluntad, adiós al exilio de tu piel, elijo fundirme, anhelo seguir ardiendo dentro de tu mundo.
Buenas noches cielo, te has ido.. y yo, al otro lado de la luna, desencantada con la via lactea. ¿Qué diferencia un corazón fuerte de otro mediocre cuando el primero esta herido? (No tengo nada que ofrecerte). No se si son tus frases o mis delirios los que resuenan, antes de dormir, cierra la puerta que duermo sola o pensándolo mejor, si no me amas, finge.
sábado, 17 de noviembre de 2012
por qué, aquí lo tienes:
No hay necesidad de desvestirme, luzco demasiado bien botas y camisa, meciéndome entre sus brazos, inclinándome entre beso y beso, entremezclando extremidades.. dejando su rastro en mi cuerpo. No voy a cambiarte- dijo- no hay necesidad de hacer que mi chica mala
cambie. ¡Será verdad! Dicen que la vida solo tiene sentido si amas y eres
correspondido, -cariño, a nosotros eso no
nos interesa. Mi
realidad, ahora, está compuesta por cuatro paredes. Tú mi cielo, que es
el techo; yo tierra batida, donde revuelves lo poco de celestial que queda en ti, para ser nunca mío, por siempre. Dime, hasta dónde quieres volar y hago un volcán de tu bebida favorita.. que sea
nuestra frontera donde nos encontremos, borrachos. Nuestros suspiros son el ir y venir de las olas en la playa de mi entrepierna, columpiándonos sobre terciopelo en la mínima distancia que puede haber entre dos
cuerpos, no hay más luz que las estrellas que vemos caer al despegarse de
lo que seria la tapadera de nuestro mundo. Cariño, dijiste que no
me harías cambiar, ¿es eso cierto?. No necesito que me ames.. estoy empezando a comprender que ya eres mío. No hay nada
más salvaje y tierno que los tatuajes de mi piel, he nacido para morir, sola.
No amanecerá hasta que tú así lo quieras. -mentí-. Deje al astro rey dañar mi retina concentrando en mí todos sus rayos, descubrí que soy como la hoja que cae del árbol en otoño, de bar en bar, barrida de vez en cuando. Me perdí cuando te encontré y sigo perdida aun sin estar a tu lado. ¿Guardas algo de inocencia para mi? Mejor abrir el ventanal que el corazón, mejor no estar a ciegas.
No culpare a los pajaritos que martirizan mis ideas inconexas, dándole vuelvas y vueltas, no fueron ellos los que me dijeron 'se libre'.
domingo, 21 de octubre de 2012
No hay desayuno con diamantes, solo el jodio lado frío de la cama despertándome.
Hazme el desayuno, cuando despierte en tu cama sin haberte
amado ni una sola vez. Recuerda, eras por la noche el deseo a cada estrella que
surcaba el cielo, los días no pasaban porque no había lugar en mi cabeza para
el espacio-tiempo; [no] te quería.
[Nunca] lo llame amor, pero en secreto besare tus labios hasta que el peso de ese
cielo caiga sobre mi; no te culpo por querer prometerme la luna, jamás comprenderás que espero alcanzarla yo sola. Fuego ardería con nosotros, si
mis suspiros no apagasen cada llama que enciendes. Podrías susurrarme canciones
de desamor y caería dormida entre tus brazos, pero no, tú hablas de amor. Cielo,
mi cuerpo es demasiado débil para creer en fantasías, así que hazme el
desayuno.
Ignorando mi petición, comenzó con lo que sabia hacer,
prometer la luna. El dualismo de mi ser tomó diferentes caminos, el cuerpo anclado en la cama exponía una sonrisa -la
congoja-, mientras mi mente volaba pensando: ‘estoy
ignorando piernas que quieren acariciar mis muslos’.
No escandalizo porque me sobra ropa, esas dosis de erotismo
y critica que tanto deseáis. ¿Por qué hoy es tan fácil escandalizar? Ni soy muy
lista, ni soy muy guapa, así que chicos, lo tengo todo, pero no me enamoro, por
eso, no tengo nada ... tan solo a aquel hombre hablándome de amor. Centrada entre dos
placeres, ‘cerveza por error recorriendo
el escote’, -su mirada se desviaba desde mis ojos, a mis tetas, sucesivamente, mientras yo ojeaba escaparates, más concretamente libros, libros que jamás leeré.
[Cerveza, demasiado placer / literatura de bolsillo, un
placer para pobres de cartera]
Él sigue creyendo que
lo escucho, esas historias, un amor de telenovela, lo que vosotros llamáis romanticismo, yo lo llamo acoso. Aquí tenéis vuestro dramatismo, lo cierto es que solía pasar las noches detrás de su
sonrisa o de una copa de más. No le culpo, ahora sienta demasiado
bien no poder sentir nada.. y siempre vuelven, igualitos que la navidad.
LE DEJE.
Le deje como recuerdo: un
beso en rojo carmín marcado sobre su mejilla y un susurro 'mi corazón no palpita por ti, sino por necesidad’. Me fui -esta vez sin lagrimas, era una
despedida; simplemente me fui.-
Caí, entre el vació y mi cama.
Desperté a solas, esta vez fue mi estúpido cuerpo el que aviso a mi
pesada cabeza; si lo que quieren en dramatismo, es
mejor morir de desamor que de inanición. Me hice el desayuno, y..
.. no quiero enamorarte, pero se hacer crepes.
lunes, 24 de septiembre de 2012
Lucha de contrarios (opuestos).
Pequeña salvacion por un instante.
Como el agua, sonaba mil veces.
Aunque no lo puedas decir,
me quieres,
a veces.
Como el agua, sonaba mil veces.
Aunque no lo puedas decir,
me quieres,
a veces.
![]() |
Octubre llama a la puerta pero no funciona el timbre,
olvido es la mejor venganza,
(creo que una vez más cometí el error de decir la verdad)
No sabes que es la sangre hasta que sangras,
simple, y así con todo.
Y si no vivo a tiempo presente,
es porque no quiero creerlo.
Mojada, estado de coma mental, desbordada a emociones,
he vuelto a las largas duchas de otoño, a dormir rodeada de cojines
y a pensar tal que cuando en ti.
Tumbada en la bañera, solo el agua baila para mi,
recorre mis piernas y besa heridas abiertas, escuece, pero alivia.
El agua y yo, a veces la música de fondo.
Dejarla caer -templada- empapando cada partícula,
erizándose mi piel, esa sensación fría.
.
.
.
Aún así, hay veces que tienes que fiarte de quien te haga llorar
no de quien regale tus oídos.. solo el agua, gota a gota me susurró
'filos hay con dos caras, falsos los hay con seis,
las mentiras caen por su propio peso'.
Al salir, mi ropa cubre un cuerpo del que no me siento atada,
sino atrapada.
Sigo hecha de por si acasos,
modo aleatorio hasta quedarme dormida.
Pide un par de chupitos, tequila, tú invitas por supuesto;
y si no queda limón.. serán mis lagrimas las que chupemos después.
Nunca supe de que que grosor era la cuerda hasta que me vi,
atada, con rozaduras en la piel.
Y no mientas querido lector,
tú tampoco lo supiste nunca,
o al menos,
eso me gusta creer.
Entregue algo más preciado que mi corazón, confianza, y la perdí.
Pretendí escribir una canción de amor, luego recordé que no sé de amor;
o eso dicen ellos.
Pintura corrida, recuerdos de cartera y madrugadas, solo madrugadas.
¿Esto es lo que me traes otoño? Dolor cuando razón no comprende, cuando sentimiento cae y alegría desvanece. Pero callo, porque si escribiese escupiendo palabras ardería Troya y más de una conciencia inquieta.
domingo, 9 de septiembre de 2012
Soy yo, siempre, no siendo yo.
Dí, me prefieres desnuda en tu cama o vestida de chica fina;
¿Te gustan mis labios?,
¿Qué cuáles?,
Los que quieras, ¿pintados o sin pintar?,
¿Y mis uñas?
Llevo cada una de un color, te gusta, lo sé.. ¿y sino?
También.
Me confieso adicta a las alturas;
¿las tuyas o las mías?,
Ambas y,
juntas.
Dí, me prefieres cuando callo o cuando canto,
cuando aporreo mi guitarra o cuando rompo en llanto.
¡Dí ya!
¿Qué prefieres?
¿Tiernas tetas? Que va chic@,
yo conversaciones entre entrepiernas
No entiendo de apariencias, siempre me equivoco.
¿Me estas juzgando?
¡Si no has visto nada!
Sígueme,
te enseño.
¿Ves la Luna ahí, arriba, en la noche?
¿Sí?
Pues la envidio.
¿Quien va a hacerle daño?
Ni quiere, ni la quieren.
Esta sola.
Soy como un lobo,
la miro y la miro.
No, yo no aullo.
sábado, 1 de septiembre de 2012
Inside.
En el atardecer vi los colores del mundo, mi adolescente pupila azul contemplo la pasión de un cielo rojo fundido en un azul cristalino de playa, sin olas, en calma, como a mi me gusta. Yo, pecadora, cerré mis ojos y bañe mis sentidos en arena; yo, soñadora, creí oír a septiembre prometiéndome la vida eterna; yo, ingenua, accedí a sus antojos desnuda entre algas; yo, arrepentida, traje el llanto rompiendo el cielo con nubes oscuras; yo, enfurecida, enseñe mi voz mientras la tormenta acompaño con su redoble.
Yo, despertaba en el anochecer, entendí lo que ven mis ojos -un instante- un instante en la eternidad.
Pero son mis ojos en la claridad los que se cierran y son también ellos en la oscuridad los que sufren; son ellos los que me engañan, mañana no existe. Son mis labios y mis manos los que se aferran a un igual a ellos, es mi mente la que pide emanciparse del mundo y son mis sentimientos los que me hacen vulnerable ante él.
lunes, 27 de agosto de 2012
Que me consuma el tiempo y la botella.
Comenzó confundiéndome, besando y acariciando mi cuerpo -cada vez de forma más violenta- dejando marcadas sus manos en mis pequeñas muñecas rosadas; obligándome a reprimir gritos ahogados hace ya bastante tiempo. Arrancó a mordiscos mi piel dejando cada cm de mi ser en carne viva, sin belleza, a partir de ahí cualquier roce solo provocaba sufrimiento y escozor. Minuto a minuto, desangrándome, la botella era la única dispuesta a acercarse a mi consumido cuerpo y aplacar dulcemente su dolor.
Eligió de mi algo que no podía darle - mi libertad - y el amor que le regalaba fue el precio a pagar.
'No me obligues a hacer más locuras' dijo, 'mírame a
los ojos y háblame' gritó, 'no
quiero perder la cabeza' amenazó; pero yo
solo podía pensar 'que me consuma el tiempo y la botella pero no un mamón hablándome de amor'.
Y lo abandone.
jueves, 16 de agosto de 2012
Ojos color olvido.
Me dio miedo mirar sus ojos y no reconocer nada en ellos, pase media vida creyendo que caería en sus brazos y ahora me sorprendo chapoteando como un pez fuera del agua, sintiéndose libre al fin fuera de su jaula.
Viviendo en una ruleta de posibilidades, que gira y gira.
Pero...
Volvamos al primer beso que empece, mi primer beso sincero, mi primer y único beso.
Mirar una y otra vez sus ojos y no entender nada, ¿fue ella siempre mejor que yo?; tal vez para él sí que lo fuese o tan solo hacíamos lo correcto. Una cosa que sí sé del tiempo, es que es primo hermano del olvido. Hoy apenas recuerdo el brillo de sus ojos, la forma en la que me miraba o lo nerviosa que me ponía al caminar a su lado. Solo recuerdo que me enseño a amar.
Viviendo en una ruleta de posibilidades, que gira y gira.
Pero...
Volvamos al primer beso que empece, mi primer beso sincero, mi primer y único beso.
Mirar una y otra vez sus ojos y no entender nada, ¿fue ella siempre mejor que yo?; tal vez para él sí que lo fuese o tan solo hacíamos lo correcto. Una cosa que sí sé del tiempo, es que es primo hermano del olvido. Hoy apenas recuerdo el brillo de sus ojos, la forma en la que me miraba o lo nerviosa que me ponía al caminar a su lado. Solo recuerdo que me enseño a amar.
lunes, 6 de agosto de 2012
Adicta a cierto tipo de nostalgia.
Pon esa canción y cubre mis ojos apagando todas las luces de esta habitación, abre la ventana y deja al viento jugar con mi pelo; ahora dí que soy libre, dí "eres un pájaro, puedes volar", dí que no tendré que volver jamas, susurra que esto no es el fin, que solo seremos dos almas perdidas que no se entienden pero que comparten las mismas ansias de libertad. Promete que este verano pasará, que no tendré que esperar mas al frió invierno, recuerdame que cuando él llegue ya no llorare sola, que las nubes vendrán a consolarme y a llorar por mi.
Replay, desvisteme en esta habitación vacía de vicio, prometo hacer todo lo que me pidas; siempre suave, siempre simple.
Hazme el amor, y recuerda que no voy a volver jamas.
sábado, 4 de agosto de 2012
Lencería rosa.
Le cogí unos cuantos cigarros y una cerveza negra a mi padre, y yo y los hijos de los vecinos disfrutamos de mi lencería rosa mientras metía mis ensangrentados pies en el agua salada de la playa.
Fue una gran noche, aunque no era perfecta, apenas se veían estrellas en el cielo y había una horrible luna menguante, pero los detalles eran la menor de mis preocupaciones. Asqueada por la arena dando por culo entre los dedos de mis pies y soltando tacos cada vez que tropezaba con una piedra, me senté en la roca más grande de toda la playa, abrí mi lata de cerveza y me dispuse a olvidar mientras las olas mojaban mi cuerpo dejando margenes de tres segundos, después de cada ola una calada -así una y otra y otra vez-.
Acostumbrada a mi rubia, aquella cerveza alemana me llevaba rozando el cielo con la punta de la lengua para caer al vació y acabar besando la arena con cada inhalación y exhalación de un cigarro tras otro, estúpido vicio.
Solo se escuchaban las olas -ir y venir, ir y venir- todo tan calculado...tan exacto, que me hizo estremecer de arriba a abajo, eso, o quizá fue la brisa que conforme la noche avanzaba hacia notar su presencia cada vez con más fuerza. No tenia reloj, pero si la Luna tocaba el agua seria demasiado tarde o demasiado temprano para volver a casa, según como quieras mirarlo -hay tantas perspectivas-; el problema es que no podía distinguir cielo y mar, todo era negro. Un negro intenso.
Y me puse a pensar en ti, pero cuando estaba tirada en alguna playa al sur de España decidí dos cosas; la primera es que odio el tabaco y la segunda es que no eres digno de mención en esta entrada destinada a ser leída por algún aburrido pedofilo que busco "lencería rosa" en Google.
Luego me levante, entre en casa y me acosté llenando toda la cama de arena y pude decir -coño, hoy me siento de puta madre-.
Fue una gran noche, aunque no era perfecta, apenas se veían estrellas en el cielo y había una horrible luna menguante, pero los detalles eran la menor de mis preocupaciones. Asqueada por la arena dando por culo entre los dedos de mis pies y soltando tacos cada vez que tropezaba con una piedra, me senté en la roca más grande de toda la playa, abrí mi lata de cerveza y me dispuse a olvidar mientras las olas mojaban mi cuerpo dejando margenes de tres segundos, después de cada ola una calada -así una y otra y otra vez-.
Acostumbrada a mi rubia, aquella cerveza alemana me llevaba rozando el cielo con la punta de la lengua para caer al vació y acabar besando la arena con cada inhalación y exhalación de un cigarro tras otro, estúpido vicio.
Solo se escuchaban las olas -ir y venir, ir y venir- todo tan calculado...tan exacto, que me hizo estremecer de arriba a abajo, eso, o quizá fue la brisa que conforme la noche avanzaba hacia notar su presencia cada vez con más fuerza. No tenia reloj, pero si la Luna tocaba el agua seria demasiado tarde o demasiado temprano para volver a casa, según como quieras mirarlo -hay tantas perspectivas-; el problema es que no podía distinguir cielo y mar, todo era negro. Un negro intenso.
Y me puse a pensar en ti, pero cuando estaba tirada en alguna playa al sur de España decidí dos cosas; la primera es que odio el tabaco y la segunda es que no eres digno de mención en esta entrada destinada a ser leída por algún aburrido pedofilo que busco "lencería rosa" en Google.
Luego me levante, entre en casa y me acosté llenando toda la cama de arena y pude decir -coño, hoy me siento de puta madre-.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




